Ekklesia Net

Una asociacion de Iglesias Cristianas

La Red

La palabra Griega “Ekklesia” es usada para describir a aquellos separados para Dios en Cristo Jesús. Jesús uso esta palabra cuando se refirió a Su Iglesia. Hemos escogido el nombre, EkklesiaNet, para describir nuestra red de iglesias en honor a aquellos que nos  han precedido en la historia dejando una herencia de unidad y sacrificio para la iglesia de hoy.

Dentro de la familia de Dios hay pequeñas agrupaciones de personas y lideres que Dios ha puesto juntos en base a una visión común y un entendimiento del Eterno Propósito de Dios. Esto es similar a las tribus dentro de la nación de Israel. Cada tribu tiene su propia peculiaridad y características basadas en una común herencia y raíces.

En términos biológicos, la raza humana incluye a todos. Como quiera, dentro de esta raza de humanidad hay un grupo de familias que tienen una historia con una genética común y de este modo una cierta compatibilidad biológica. Comparten un DNA (una fibra común ) en su formato y esto hace que se expresen de cierta forma. Cada familia tiene un “parecido semejante”.

EkklesiaNet, tiene ciertas características en su DNA espiritual que la distingue. Mucho de ello es integralmente relacionado con la historia y el sistema de valores de aquellos que fundan dicho Compañerismo (Organización). Cuando alguien se une a EkklesiaNet, se unen a una familia espiritual con un código en su DNA que es vital en su habilidad para realizar el propósito explicito de la asociation.

Desde la perspectiva de Dios, solo hay una iglesia. Incluye a todos los creyentes vivos y muertos por todo el mundo quienes se han distinguido en ser separados para las ordenanzas de Dios a través de la fe.

Juan 17:18-22 Como tu me enviasteis  al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mi mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por estos sino también por los que ha de creer en mi por la palabra de ellos. Para que todos sean uno; como tu, oh Padre, en mi, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tu me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.